Cuando solo nos enfocamos en lo que vemos con nuestros ojos naturales, caemos en el miedo y la desesperanza. Pero cuando aprendemos a ver con los ojos de la fe, entendemos que Dios ya tiene una respuesta y un propósito en medio de cada situación
En 2 Reyes 6:14-17, el siervo de Eliseo ve solo el ejercito enemigo y se llena de temor, pero Eliseo ora para que Dios le abriera los ojos espirituales.
Cuando Dios lo hizo, el siervo pudo ver que el monte estaba lleno de caballos y carros de fuego que protegían al pueblo de Dios.
Así también, en nuestras vidas, muchas veces nos sentimos rodeados por problemas, como si no hubiera salida. Pero Dios nos invita a confiar en El, porque su provisión, su cuidado y su protección son reales, aunque no siempre los veamos de inmediato. Si Jesus pudo multiplicar los panes y los peces, si pudo abrir el mar, si pudo resucitar a los muertos, sanar al paralítico , ¿acaso podríamos dudar de su poder y fidelidad?
El desafío es orar como Eliseo: Señor, abre mis ojos para ver tu respuesta. Cuando confiamos en Dios y en su perspectiva, podemos vivir con paz y seguridad, sabiendo que El esta a nuestro favor.