¿Qué es orar? La oración es el diálogo entre Dios y su pueblo…
La palabra griega usada con mayor frecuencia para oración en el Nuevo Testamento, contiene un significado mucho mayor del que conoce la mayoría de los creyentes. La palabra requiere entrega y consagración por parte de la persona que presenta la petición.
En Efesios 6:18, Pablo dice “orando siempre con toda oración…”. La palabra oración aquí es la palabra compuesta “pros-euche”, “pros”, es una preposición que significa cara a cara. El Evangelio de Juan usa esta palabra cuando declara, “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios…” Juan 1:1. La palabra “con” aquí está tomada de la palabra “pros”. La idea transmitida por esta palabra es de intimidad. El Espíritu Santo nos está diciendo que el Padre y el Hijo tenían una relación íntima cara a cara en la eternidad pasada.
La segunda palabra “euche”, significa deseo, anhelo o voto. Fue usada originalmente para describir a una persona que debido a alguna necesidad o deseo en su vida hace un voto de dar a Dios algo de valor a cambio de recibir una respuesta favorable por la oración.
“Proseuche”, nos muestra dos cosas importantes sobre la oración. Nos dice que la oración debiera ponernos cara a cara con Dios en una relación íntima. La oración es el vehículo para traernos a una relación íntima y cercana con Dios. La idea de sacrificio, también está asociada con la oración; describe un altar de sacrificio y consagración en la oración, donde nuestras vidas están rendidas completamente a Dios. Es un lugar de decisión y rendición, donde libremente hacemos votos de dar nuestras vidas a Dios a cambio de Su vida impartida en nosotros.
Debido a que la palabra “proseuche” tiene que ver con este tipo de entrega, sacrificio y consagración, es obvio que Dios quiere hacer algo más que simplemente bendecirnos. ¡Él quiere transformarnos! Él quiere que coloquemos nuestras vidas en Sus manos cuando venimos ante Su trono. En resumidas cuentas, orar es pedirle a Dios que nos muestre su deseo o corazón y después orar.